20 años de… THE BIOLOGIC SHOW, de Al Columbia

Con motivo del primer aniversario de Zona Zhero como web, hemos decidido analizar un puñado de obras que, de un modo u otro, cumplen una cantidad respetable de años en 2014. Y como parece que fue ayer (bueh, prácticamente antesdeayer) cuando empecé a escribir en la Zona, ¿qué mejor forma que sumarme al #ZZYearOne que con una bizarrada de proporciones cósmicas que también celebra aniversario…

THE BIOLOGIC SHOW
de Al Columbia

 


Título original
:
The Biologic Show #0 HC

Sello: Fantagraphics Books
Autor completo: Al Columbia
Public. USA: Octubre 1994
Public. España: Ojalá
Características: 36 pp. – B/N
Valoración: 7/10

 

The Biologic Show es uno de los cómics más raros que me he leído en mi vida. Una serie de historias cortas y poemas ilustrados, sin ningún nexo aparente entre sí. Ni siquiera tienen nexo aparente dentro de cada una de las historias, a las que deberíamos llamar casi mejor, “divagaciones del autor” y que te llegan a hacer pensar “¿seguro que esa viñeta iba ahí?”. He matizado lo del nexo aparente, porque no hay nada dentro de la trama que las una, sino que lo único que las une es la mente retorcida y depravada de Al Columbia. Mutilaciones, decapitaciones, incesto, voyeurismo, mandíbulas desencajadas, peces vivos dentro de otros seres vivos y un sinfín de extravagancias repugnantes inmersas en situaciones escabrosas ideadas por una mente siniestra. Y me quedo corta. Esto no es apto para cualquiera.

El cómic nació en la revista Deadline, y la editorial Fantagraphics Books decidió convertirlo en un tomo único de Al Columbia. Al año siguiente se editó el segundo tomo, el #1, y tras anunciar la fecha de la tercera parte, #2, se anuló porque a Columbia no le gustaba el resultado de las tres partes juntas y no se ha vuelto saber nada nunca más.

Al Columbia posee un estilo de dibujo original. Raro y extravagante, pero muy personal. Personajes de aspecto horripilante que llevan a cabo situaciones grotescas y difíciles de entender por personas en su sano juicio, pero que, paradójicamente, han servido de inspiración a un gran número de dibujantes, artistas, directores de cine… Por otro lado, Columbia también posee una mente digna de estudio por expertos en traumas infantiles, ya que los problemas sociales que en el fondo denuncia (o alaba, no sé muy bien) pasan por el filtro de un cerebro perturbado que nos los expone de una manera extrema y cruda.

“Pero cuando llegué… ya estabas muerta.”

The Biological Show invita encarecidamente a ser releído, para disfrutarlo y sobre todo para intentar comprenderlo, porque no estamos hablando de terror clásico, si no de terror del bueno, del que muestra la verdadera calaña de la que está hecho el ser humano, y no se limita a salpicar las páginas de sangre, no. Esto es mucho peor, porque el auténtico terror ataca tu psique una vez cierras el libro y te pones a reflexionar sobre él. Piensas que la vida es muy cruel y muy injusta. Piensas que si el ser humano es quien domina la tierra sólo se debe a su propia mezquindad y ruina moral, aunque esté camuflado entre unos dibujos tétricos y unos bocadillos enormes, escritos con una letra en algunos momentos ilegible (y por supuesto, nada de traducciones). Este libro está descatalogado en USA, como para que nos lo publiquen aquí…

“El día que deje de ser divertido es el día que tome el dinero y corra.”

Con todas estas maravillas que cuento, os preguntaréis… ¿A quién le puede gustar este cómic? Pues a ti, que no tienes escrúpulos. A ti, que te gusta lo grotesco, macabro y oscuro. A ti, que te emocionas con el Arte marginal que siempre hace pensar que ahí hay algo más escondido. O a ti, que ya no te sorprendes con nada. O eso te crees…

Y con estos pensamientos überfelices,
os dejo para que sigáis disfrutando de
nuestra semana de aniversario.

¡Nos vemos en la Zona!

Teresita Sunday

Si es creepy, es para mí.

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