20 años de… ASTRO CITY, Vol. 1, de Kurt Busiek, Brent Anderson y Alex Ross

 

 

Título original: 
Astro City, Vol. 1 “Life in the big city”
Sello: Image
Guionista: Kurt Busiek  
Dibujante: Brent Anderson, Alex Ross
Contenido: Astro City #1-6
Publicación USA: Ago. 1995 – Ene. 1996
Publicación España: Enero 2015 (ECC Cómics)
Valoración: 9/10

 

 

Veinte años han pasado desde que Kurt Busiek y Brent Anderson crearan la obra que nos atañe, una obra que, de verdad, nos hizo ver con una perspectiva real el mundo superheroico, haciéndonos observadores de la vida tanto de los héroes con capa, como la de sus villanos y la de la gente corriente que observa cómo estos luchan por imponerse uno por encima del otro. Como la vida misma, bienvenidos a…

ASTRO CITY
de Kurt Busiek, Brent Anderson y Alex Ross

Deudora de la serie Marvels, creada por el mismo Busiek un año antes, con el magnánimo Alex Ross a los lápices, a quien se le encargarían después las portadas de Astro City. En ambas series intentan hacernos ver el universo superheroico de una manera más realista, pero, mientras que en Marvels únicamente veíamos la acción a través de los ojos de una persona ajena a este mundillo, en Astro City nos encontramos no sólo eso, sino que además nos ponemos en la piel de los flamantes héroes, portadores de traje y capa, haciéndonos ver que, pese a su apariencia similar casi a una deidad, bajo ese traje, se encuentra una persona que hace sacrificios mayúsculos en pos del resto de personas que viven en el mundo.

Busiek nos narra historias autoconclusivas durante los seis números que dura el volumen, en las que usa la faceta superheroica para narrar aspectos que no solemos tener en cuenta a la hora de soñar con imitar a esas grandes deidades a las que admiramos, pues en ningún momento valoramos todo lo que deben sacrificar y asumir estos “hombre dios” a la hora de defendernos a nosotros y, sobre todo, a los ideales que ellos representan, ya que para ser el símbolo que nosotros deseamos que sean, deben dejar de lado su vida, porque, a pesar de todo lo que creemos, ellos son personas.

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Los héroes no se van de vacaciones

Pero no sólo habla de temas que afectan directamente a los héroes, sino que dedica gran parte del volumen a desgranar conflictos que afectan a la gente de a pie, en un universo en el que encontraremos gente con capacidades imposibles, cómo es convivir con una amenaza constante, o que en cada parte de Astro City haya una predominancia de un tipo de faceta superheroica: en el centro de la ciudad está la gente mejorada, en los muelles rateros y gángsters, y en las afueras poderes mágicos y sobrenaturales, haciendo referencia a cómo la gente de una misma etnia se concentra en los mismo lugares para sobrevivir mejor.

Tampoco deja de lado la implicación de la prensa, ya que a la hora de narrar los acontecimientos desarrollados por estos superhombres debe presentar pruebas conclusivas para no caer en el sensacionalismo barato, dando, en conjunto, la sensación de que Astro City es un ser vivo, pues no hay que engañarse creyendo que el protagonista va a ser el Samaritano, no. Busiek no quiere narrarnos una historia ya vista antes, sino que pone a Astro City como la protagonista, dando vida a cada barrio, no sólo en la faceta superheroica como he dicho antes, sino narrándonos cómo es la vida para la gente como nosotros. En los barrios marginales encontraremos gente que haría lo que fuera para seguir adelante, mientras que a las afueras vemos una comunidad más cerrada que ve como algo extraño todo lo que ocurre fuera de sus autoimpuestas fronteras.

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Cuidado con los callejones oscuros cuando anochece

Además de esto Busiek usa magistralmente los iconos de cada gran compañía y los modela para que formen parte de la ciudad, pero en ningún momento los deforma tanto como para que nos sean irreconocibles. Cuando vemos al Samaritano, pese a sus cambios, sabemos que es Superman, y cuando aparece el Viejo Soldado sabemos que es Steve Rogers. Esto hace que nosotros, como lectores, empaticemos mucho más rápido con la historia que se cuenta sin la necesidad de algo previo, pues las ideas básicas las tenemos en la cabeza de antemano.

La sobriedad que impera en el guión viene ilustrada por los dibujos de Brant Anderson, acompañado por Steve Buccelato. Juntos realizan un trabajo impecable dotando de realismo a cada página, haciendo que nos creamos el cómo conviven las personas con gente con habilidades que nosotros sólo podemos soñar con poseer, pero, sobre todo, nos hace creer que estos dioses, pese a llevar trajes y capas, son personas que han decidido usar su tiempo para hacer del mundo un lugar mejor, incluso a costa de perder la vida en todas sus facetas. (N. del Ed. A los editores de la Zona les gusta esto.)

2El único ‘pero’ que le puedo poner a este primer volumen es que nos está presentando todo lo que engloba la sociedad que gira alrededor de los supers, pero deja de lado a la policía, quizás sea por que hay más cómics que narran la cooperación entre ellos y no nos quieren saturar, pero aun así veo un punto negativo, pues creo que es una parte fundamental de la ciudad.

En definitiva, estamos frente a una obra atemporal que junto a su predecesora espiritual son la manera correcta de acercarse al género de superhéroes de forma realista, sin caer en el “realismo” que impregna a los cómics post trilogía del Caballero Oscuro de Nolan. ¿A vosotros qué os parece el enfoque de la historia? ¿Qué le falta? ¿Qué le sobra? Comentad y celebrad con nosotros este #ZZyearTwo y…

¡Nos vemos en la Zona!

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