1937: LA TOMA DE MÁLAGA, de Roberto Corroto y Román López-Cabrera

 

 

Título original: 
1937: La Toma de Málaga

Sello: Carmona en Viñetas
Guionista: Roberto Corroto
Artista: Román López-Cabrera
Coloristas: Román López-Cabrera y Marina Armengol
Publicación España: Octubre 2017
Valoración: Nuestra historia, nuestros héroes /10

 


Vivimos tiempos aciagos en la cultura española. No me refiero a que la educación sea mejor o peor (es una mierda, no nos engañemos), sino a cómo una sociedad que sufrió una limpieza de sangre política hace ya casi ochenta años y que duró casi cuarenta, se ha dejado idiotizar por una panda de sanguijuelas que siguen usando los medios de comunicación como arma para licuar el poco cerebro que le queda al colectivo español. Por desgracia me toca encontrarme con docentes que tienen a Amancio Ortega como un dios, chavales que me aseguran que con una dictadura fascista que no conocieron en sus carnes se vivía mejor o conocidos que dicen que el neoliberalismo más casposo es una representación de la nueva izquierda de color naranja, por nombrar a algunos desafortunados.

Para esa gente que está convencida de que fascismo y comunismo son iguales porque “los extremos se tocan“, al igual que se asemejan el feminismo y el machismo, les recomiendo leer cosas que salgan de su burbuja controlada por el maravilloso y eficiente sistema patrio. Puede que si esta gente supiera quienes fueron Emilio Castelar, Largo Caballero o Victoria Kent (entre muchísimos otros), quizá comenzarían a distinguir su mano izquierda de su imagen especular y dejarían de decir estupideces tan tremendas… Es por eso que cuando me encuentro con obras actuales, de autores españoles además, que no tratan la historia de nuestro país como el pañuelo en el que Franco se limpiaba las excreciones de su único testículo, recobro la esperanza en nuestro pueblo otra vez. Aunque sea un poquito. Al menos puedo esbozar una sonrisa y presentaros con orgullo el cómic de…

1937: LA TOMA DE MÁLAGA
de Roberto Corroto y Román López-Cabrera

La IIª República sigue resistiendo al golpe de Estado perpetrado por el fascismo, defendiéndose en las grandes capitales de la nación. Pero la ayuda del Imperio Nazi y el Reino de Italia están decantando la balanza hacia el bando faccioso, dando duros golpes militares en las ciudades más importantes de España. A principios de febrero de 1937, el ejército franquista quiere tomar la ciudad de Málaga, pero no pueden contra una pequeña resistencia republicana que cuenta con personas que poseen ciertas habilidades fuera de lo común. Para poder contrarrestar a éstos fenómenos, el bando sublevado cuenta con la ayuda del CTV (Corpo di Truppe Volontarie), un escuadrón en el que sus soldados también poseen algún poder sobrehumano y que está dirigido por uno de los grandes hombres de Mussolini: Mario Roatta. Ahora que las fuerzas se han vuelto a decantar por el lado del fascismo, el coronel Villalba y su ejército deben resistir el máximo de tiempo posible para que a los ciudadanos les dé tiempo a huir y salvar sus vidas…

Vale, no me voy a flipar en demasía: el cómic es modesto en todos sus aspectos. Pero quizá sea por eso que me llamó tanto la atención cuando llegó a mis manos. La idea de crear nuestro propio universo de héroes imitando a las grandes editoriales clásicas norteamericanas no es ninguna novedad; ya es algo que se hizo en los años 90 y que no llegó a cuajar todo lo bien que se podría esperar para ser la época que era. Me es totalmente indiferente que Culebra, Colmena o Najar sean meras copias del universo mutante de Marvel, lo que me llama la atención del guión de Roberto Corroto es utilizar a estos personajes en situaciones reales de nuestra historia, caracterizándolos de forma genial a nuestra cultura y raíces. El uso de superhéroes en medio de acontecimientos históricos de España es un óceano azul que todavía no se había explotado, o al menos yo no tenía conocimiento de ello. Es una buena forma de no olvidar nuestro pasado, rico en aciertos y errores que se olvidaron en pos de generar una sociedad más maleable para allanar el camino a los mismos de siempre.

Najar, el Rondador Nocturno patrio.

De hecho, el cómic en sí es tan típico que hasta el arte de Román López-Cabrera recuerda mucho al arte clásico del cómic book americano. Es cierto que el dibujo del autor todavía tiene mucho que mejorar, pero le da sopas con hondas a la mayoría de dibujantes que DC tiene en nómina, eso seguro. Lo mismo le sucede al coloreado, en el cual cuenta con la ayuda de Marina Armengol, que se vislumbra un gran margen de mejoría. Pero todo esto se perdona por la naturaleza de la obra y origen de todo este proyecto: Carmona en Viñetas. Esta entidad sin ánimo de lucro se dedica a darle visión a talentos desconocidos del medio, apostando por la sangre nueva y ayudando a todos los artistas anónimos con su editorial. Sinceramente, me parece una idea tan genial (tanto la editorial como el cómic) que creo que no hay mejor forma de empezar el año que haciéndoles este pequeño homenaje. Mola ver como todavía hay iniciativas tan sanas y constructivas en nuestro país.

La grandeza del cómic de 1937: La Toma de Málaga radica en su originalidad y su filosofía, saliéndose de lo establecido en cuanto al noveno arte nacional. Echadle un ojo a este y al resto de tebeos que siguen la misma temática, haciendo que no olvidemos nuestro pasado, pero con ese toque de aventuras y acción que tanto nos gusta. La única forma de volver a cometer los mismo errores es no olvidando la historia, y esa es una guerra que están ganando los de arriba…

¡Nos vemos en la Zona!

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Joe Runner

Orgulloso elotano (de Elda) que pasa los días leyendo cómics y charrando sobre ellos con sus amigos y familiares de la Zona. Vivo mejor que quiero.

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