100 años de… GERTIE EL DINOSAURIO, de Winsor McCay

Con motivo del primer aniversario de Zona Zhero como web, hemos decidido analizar un puñado de obras que, de un modo u otro, cumplen una cantidad respetable de años en 2014. Permitid a este aficionado a todo lo paleontológico que os hable un poco de la muestra de que el cine y las bestias prehistóricas han ido de la mano casi desde el principio.

Antes de King Kong y El Mundo Perdido, de Gwangi y Godzilla, antes del Rhedosaurus, Reptilicus y Gorgo… estuvo Gertie. Y alguien debería soplar las cien velitas de este auténtico pionero, o más bien, pionera, ¿no?

GERTIE EL DINOSAURIO
de Winsor McCay

GERTIEDOBLEZHERO

 

 


Título original
:

Gertie the Dinosaur
Año: 1914
Director: Winsor McCay
Guión: Winsor McCay
RepartoAnimación (Winsor McCay, George McManus, Roy L. McCardell)

 


Cuando Gertie fue creada y mostrada ante el público, la paleontología era joven, y el cine mismo lo era incluso más. Y si hablamos de las técnicas de animación y de los personajes animados, podemos decir que ni siquiera habían aprendido a andar. Durante el último tercio del siglo anterior había habido una auténtica revolución, una fiebre del fósil en EE.UU. e Inglaterra, y los dinosaurios se habían llevado el premio a “criatura prehistórica más popular” desde el principio. Imponentes bestias de diversas formas y tamaños, de las cuales en aquella época se tenía una concepción muy opuesta en muchos sentidos a la actual.

Lo que antes veíamos como mastodónticos monstruos letárgicos, casi mitológicos y de aspecto reptiliano, ahora sabemos que eran animales, que realizaban los mismos procesos y funciones que los actuales, que tenían conductas sociales y ocupaban cualquier nicho ecológico como muestra de su capacidad evolutiva, más cercanos evolutivamente a los pájaros que a cualquier reptil actual, y que… bueno, vale, ha quedado claro: esta película es una de las pruebas de mayor peso para poder afirmar que el celuloide y estos reptiles prehistóricos han ido de la mano desde el principio.

GERTIE

No busquéis una trama compleja: Winsor McCay y sus amigos van en coche, se les pincha una rueda, y deciden esperar en un museo a que el vehículo sea reparado. Dentro, McCay es retado a dar vida mediante animación a un dinosaurio, cosa que por supuesto, logra. Y así empieza un espectáculo de vodevil destinado a pasar a la historia como algo pionero en varios campos.

Quien escribe estas líneas conoce la existencia de este film desde hace mucho tiempo, gracias al haber tenido desde pequeño Cinesaurios, una guía sobre el paso de los animales prehistóricos por el celuloide desde este Gertie hasta que vimos a aquella Brachiosaurus hacer que Alan Grant se cayera de culo en Parque Jurásico. Me animaría a decir que estos dos animales, Gertie y la Brachiosaurus, son homólogos. Ambas hembras saurópodas (esto es, dinosaurios hervíboros cuadrúpedos de cuello largo), ambas prodigios revolucionarios en lo referente a dar vida a algo en una pantalla, ambas dejando con la boca abierta al público, ambas exhibidas como espectáculo pionero dentro de las películas en que aparecen… Caray, se habrían llevado bien.

GERTIEZZ

En la película, podemos ver a Gertie interactuando como una especie de niña grande ante su entorno y su domador: tímida antes de salir de su cueva, juguetona (a su nada sutil manera) con un mamut (sí, anacronismos… se perdonan estas cosas cuando hablamos de algo estrenado en una época en la que se pensaba que los Tyrannosaurus comían elefantes), glotona a niveles hiperbólicos (la vemos zamparse un árbol con tronco y todo y beberse un lago entero), y algo desobediente sin malicia en algún momento ante McCay, al cual se acaba llevando en su lomo para sorpresa de los espectadores de la época: un dibujo animado interactuando en pantalla con un ser humano real.

Ahora añadid un en 1914 a esa frase, y entenderéis por qué esta película es algo más que una curiosidad entrañable. La animación se repite en algún segmento, se ven los fallos por todas partes pero… seamos justos. Repito, 1914. Espectáculo de vodevil. Esto debió ser la bomba en su día, y lo que les quedaba: 11 años después llegó El Mundo Perdido, adaptación de la novela homónima de A. Conan Doyle, y Willis O’Brien se coronó como el hombre que de verdad dio vida a los dinosaurios en la gran pantalla. Pero eso, Zhéroes… eso es otra historia para otro momento. BeYShIT

Había que hacerlo, ¿no? Un centenario es algo a remarcar, y hablamos de algo centenario relacionado con el cine, los dibujos animados y los dinosaurios. ¿Qué persona no podría sentir un mínimo de interés por alguna de estas tres cosas? Felicidades Gertie. Fuiste la primera, que nadie olvide nunca tenerte en cuenta.

Seguid disfrutando de nuestra semana de aniversario.

¡Nos vemos en la Zona!

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10 Respuestas

  1. Sputnik dice:

    Clasicazos del copón. Obra y autor. La capacidad de McCay para capturar el movimiento parece, así a posteriori, que fuese una cosa innata: tanto en sus tebeos (que “se mueven” gracias a una barbaridad de técnicas mayormente compositivas) como en el campo de la animación, el hombre directamente inventó varios procesos técnicos y un vocabulario nuevo, sin apenas precedentes. Décadas antes de que muchos de sus colegas de profesión en cualquiera de los dos ámbitos fuesen siquiera capaces de concebirlas.
    Odiémoslo.
    Y ya que estamos en una web frikil: “El Bulevar de los Sueños Rotos”, de Kim Deitch. Un repaso en clave satírico-documental a la historia de la animación yanki en sus albores, y todo un canto a la creatividad de ese período así como una crítica a las consecuencias del proceso de industrialización posterior. Lo acabo de recordar porque el personaje de Winsor Newton (un sosias de McCay, Newton el Mamut incluído) es un personaje clave en la historia.

    • Sputnik dice:

      Milton el Mastodonte, perdón (acabo de mirar).

    • Juanan Brundle dice:

      Tomo nota respecto a “El Bulevar de los Sueños Rotos”, desconocía la existencia de esa peli.
      Un buen detalle de Gertie es que ya se utiliza como gag parte del making of de la misma cinta. Es un detalle que me pareció bastante curioso.
      Ah, y me gustaría que se tuviera en cuenta una cosa: esta ha sido mi primera película muda, toda una experiencia.

      • Sputnik dice:

        Cómic! Cómic!
        “El Bulevar de los Sueños Rotos”. Es un tebeo de un señor mu-loco llamado Kim Deitch, algo así como el hijo bastardo de Disney y David Lynch.
        También es una canción de Joaquín Sabina, pero eso mejor dejarlo estar.

        • Y una canción de Green Day que todos habremos escuchado aunque sea una vez porque no tuvimos más cojones. Estaba en todas partes.

          Desde que conocí a Kim Deith empiezo a ver menciones en boca de personas y artículos. Y no sabía quién era este hombre, ¿eh? El caso es que soy orgulloso poseedor (pero temeroso reseñista… de hecho, no creo que la reseña nunca) de ALIAS THE CAT! que es la retitulación de la miniserie de 3 números THE STUFF OF DREAMS, 11 años después del “Bulevar”.

          Y sí, me encantó perderme en los laberintos argumental autorreferenciales que plantea este señor.

        • Y por lo que veo, en el “Boulevard” ya salía Waldo el Gato xD

        • Sputnik dice:

          El Puto Gato es un personaje recurrente en su obra, y quizás en el bulevar es donde más se profundiza en él. Aunque tampoco he leído todo lo suyo como para afirmarlo, vamos.
          Que eso: que muy güeno. Todo. McCay. Gertie. Kim Deitch. Dormir de más. Beber vino. Tocarse.

          • Pues en ALIAS THE CAT! también se profundiza un rato largo, ¿eh? Se centra en una pareja en la que ella está obsesionada con coleccionar muñecos similares a Waldo, de todas formas, épocas y materiales. Y de ahí te encajan 3 o 4 historias una dentro de la otra, teniendo de fondo a un rebelde que creó una obra de teatro titulada “Alias the Cat!” en torno al cual se creó una leyenda cuando, tras un acto revolucionario, escapó del teatro montado en un cohete pirotécnico gigante.

            A ti te encantaría =P

        • Sputnik dice:

          Ah. Ese conózcolo.
          Yo qué sé: no me he leído toda la obra de este hombre porque a) no sé ni siquiera cuánta obra tiene y b) en apañol aparece lo que aparece (aunque, increíblemente y sin que nadie entienda bien cómo, sí ha salido editado en gallegamian “Ed o Riseiro”). Pero me flipa lo suficiente como para pillarme TODO lo que suyo que se me ponga a tiro.
          Las constantes autorreferenciales, metalingüísticas, el juego entre realidad-ficción están en toda su obra (que yo haya leído, again) y, en cuanto al “bulevar”, pues suele conocérsela como su masterpis en ese sentido. Desde luego es el trabajo más impresionante y con mayor “carga de profundidad” que yo haya catado. Waldo hace el mal y el bien y absolutamente nada a lo largo y ancho de tres planos de realidad: la realidad ficticia del tebeo, la ficción de la realidad del tebeo y nuestra propia realidad o, más bien, la del autor. Y, como siempre, no deja de ser un maestro de ceremonias: la cosa es bastante más complicada para un casting amplio de personajes que viven sus historias entrecruzadas a lo largo de una versión entre perversa y documental de la historia de la animación en el siglo XX. Todo hilado con maestría ojiplatizante.
          Y te entiendo: vaya trabajito reseñar a este señor. Cada puta página puede volarte la cabeza a base de información en una y otra dirección.

        • Pues habrá que seguirle la pista definitivamente. A mí es que lo meta me pierde, me vuelve loco. Visto que por aquí no te puedo recomendar, y que es probable que sea publicada pronto por estos lares, me toca recomendarte una de mis reseñas primitivas (nunca mejor dicho). De una debutante además. Ya me contarás qué tal:
          http://www.zonazhero.es/the-encyclopedia-of-early-earth-la-novela-grafica/

          EDITO: Ya ha sido publicada en España, por una editorial improbable: http://impedimenta.es/libros.php/la-enciclopedia-de-la-tierra

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