El imprescindible de Wade Wilson: MASACRE, de Joe Kelly

¡Continuamos con la #WadeWilsonWeek, nuestra semana dedicada a Deadpool Masacre con motivo del estreno de su película, que reseñamos ayer en Zona Zhero!

Y lo hacemos con el tebeo que todo fan del Mercenario Bocazas debería tener en su estantería, la etapa que definió al personaje y lo afianzó como el antihéroe tragicómico que todos conocemos y amamos en la actualidad. Hablamos de…

MASACRE
de Joe Kelly y VV.AA.

Título original: Deadpool by Joe Kelly Omnibus HC
Sello: Marvel Comics
Guionista: Joe Kelly (con Stan Lee)
Artistas: Ed McGuinness, Peter Woods, Walter McDaniel, et al.
Entintadores: Norman Lee, Rachel Dodson, Walden Wong, et al.
Coloristas: Chris Sotomayor, Digital Chameleon, Liquid!, et al.

Contenido: Deadpool, v.1 #1-33, #-1, #0 (Ene. 1997 – Oct. 1999), Daredevil/Deadpool Annual ’97 (Jun. 1997), Deadpool/Death Annual ’98 (Jul. 1998), Baby’s First Deadpool Book (Dic. 1998), Deadpool #900 (Dic. 2009), The Amazing Spider-Man #611 (Ene. 2010) y #47 (Abr. 1967).
Publicación USA: Abril 2008

Public. España: Feb.–Abr. 2016 (Panini 1 y 2)
Valoración: 8/10

Siempre que tiene ocasión, Rob Liefeld comenta que es “el creador de Wade Wilson”, también conocido como Masacre, el Mercenario Bocazas. Esto no es del todo cierto, si bien Liefeld fue el creador gráfico del personaje y lo introdujo en el ya lejano 1991 con el número #98 de Los Nuevos Mutantes, podríamos definir su aportación como un Deathstroke con el traje de Spiderman. Fue Fabian Nicieza, encargado por aquella época de intentar encauzar y dar algo de sentido al sindiós de Liefeld, el que definió las características iniciales del personaje: era un mercenario parlanchín, superviviente de la, por aquel entonces, segunda encarnación del proyecto Arma-X.

New Mutants #98 (Feb. 1991)

Masacre fue dejándose ver, principalmente, por las páginas de X-Force, aunque también por muchos otros títulos Marvel, la mayoría guionizados por el propio Nicieza, mientras su incontinencia verbal y su peculiar sentido del humor le hacían ganar la simpatía de los lectores de la época de una manera meteórica. Tal fue el éxito inicial del personaje que, sólo dos años después de su creación, obtuvo su primera miniserie: Deadpool: The Circle Chase. Con guiones de Nicieza y dibujos de un primerizo Joe Madureira, la historia partía de tramas establecidas en X-Force y aprovechaba para ampliar levemente el trasfondo de nuestro protagonista, introduciendo a su compañero Comadreja. Pero el público pedía más, y en 1994 se lanzó una segunda miniserie, esta vez a cargo de Mark Waid a los guiones, en su primera colaboración para Marvel, e Ian Churchill (y otros) a los lápices. La historia era una continuación de la anterior, donde Waid aprovechaba para introducir el “cuelgue” de nuestro protagonista y su posterior amistad con Siryn, Teresa Cassidy, la hija de Banshee. (N. del Ed. Atentos a la Zona mañana)

Onslaught: Marvel Universe (Oct. 1996)

Pasaron los años y Wade se iba dejando ver por diferentes rincones del Universo Marvel hasta 1997. Como ya comentamos anteriormente, por aquella época Marvel había perdido, vía Onslaught, a sus personajes más icónicos, ahora en manos de los estudios de Rob Liefeld y Jim Lee. Los editores de la casa, mosqueados por la situación, estaban buscando personajes para llenar el hueco de los títulos perdidos, además de demostrar que ellos también podían producir cómics exitosos.

En esta situación, la elección de Masacre como protagonista de su propia serie regular era algo que caía por su propio peso: no sólo tenía lazos con la exitosa franquicia mutante, sino que además ya había contado con varias miniseries que habían funcionado bien. Así pues, la maquinaria editorial se puso en marcha para encontrar el equipo creativo que iba a hacerse cargo de esta nueva apuesta

“The times, they are a-chaaangin’…”

Joe Kelly, fichaje surgido de la iniciativa “Stan-hattan Project” del editor James Felder, un programa universitario destinado a encontrar y formar a futuros guionistas para Marvel, será el guionista escogido. Hasta ese momento Kelly había trabajado principalmente echando el cerrojo a la línea 2099, siendo Masacre el primer cómic con el que realmente llegaría al gran público y que le haría ascender en el escalafón artístico de la editorial, llegando a ocuparse del título estrella de Marvel: X-Men. En la parte artística el, en aquel momento, debutante Ed McGuinness será el encargado de ilustrar las historias de Kelly.

Deadpool #1 (Ene. 1997)

La primera serie regular de Masacre se lanza al mercado con fecha de portada de enero de 1997, siendo prácticamente el primer trabajo profesional de su equipo creativo. Que fue todo un acierto, ya que desde el principio Joe Kelly se descubre como un dialoguista estupendo, con mucho ojo para el humor y que convierte cada interacción de Masacre en un festival de chascarrillos. Por su parte, el dibujo de McGuinness, a medio camino entre el manga y el cartoon, muy del gusto de la época, encaja perfectamente con el tono alocado y humorístico de las historias de Kelly.

Desde el número inicial el guionista introduce a los secundarios, así como la principales subtramas de su etapa: Masacre es un mercenario que consigue encargos vía Hellhouse, un abrevadero por donde se pasean los más pintorescos mercenarios, entre ellos T-Ray, un tipo albino que parece odiar a nuestro protagonista y que se la tiene jurada. Pero eso no es todo, además de recuperar a Comadreja, Kelly introduce a la “compañera de piso” de Masacre, Ciega Al, una ancianita invidente con muy mala leche que, al parecer, está secuestrada por Masacre, aunque no lo parezca. Por su parte, también hace acto de presencia Landau, Luckman & Lake (L,L&L), la misteriosa organización creada por Chris Claremont en las páginas de Lobezno, con Zoe Culloden y Noah como cabezas visibles, quienes parecen tener interés en las acciones de nuestro mercenario bocazas y en su potencial para realizar actos heroicos.

Los poderes regenerativos de Wade no están funcionando como deberían…

Los primeros números giran en torno a las ideas establecidas en las anteriores miniseries, con un Masacre cuyos poderes se han desbocado y que tiene recurrir a una muy incómoda colaboración con el Doctor Killbrew, responsable de las torturas que sufrió nuestro protagonista en el programa Arma-X. Por la colección se pasearán personajes como Sasquatch (de Alpha Flight), Hulk o Siryn, y esta última ayudará al mercenario bocazas en esta aventura al mismo tiempo que hará el papel de “conciencia” cuando éste se plantea qué hacer con Killbrew. Finalizada esta historia, nuestro protagonista verá reforzada su faceta de antihéroe, decidiendo que no volverá a matar por dinero.

Deadpool #6 (Jun. 1997)

Debido a sus nuevos principios, en su siguiente aventura Wade se verá obligado a aceptar una misión de rescate, que coincide con otro encargo que consiste en eliminar a la misma persona que tiene que rescatar. Para hacer frente a este dilema moral, nuestro protagonista ficha a su amigo Comadreja, para que, en caso de que la persona rescatada se ponga pesada, se la cargue. Como podemos ver aquí, el concepto de heroísmo de Masacre sigue siendo un poco confuso. Se trata de un número muy divertido, desde el proceso de infiltración hasta el enemigo al que se enfrenta nuestro protagonista: Vampi, un personaje sacado del más oscuro rincón del universo Marvel y que viene a ser algo así como un transexual superpoderoso.

La historia concluye con un homenaje a la presentación de Mary Jane Watson, sólo que en este caso se trata de María Tifoidea. Durante este número también hace su primera aparición un elemento que más tarde se convertirá en una tradición del personaje: tener a un mini-Masacre en la primera página haciendo un resumen de lo acontecido en el número anterior, recurso que aún se conserva a día de hoy.

Tras un número #-1 (experimento de la época consistente en contar aventuras de los personajes situadas en un período de su vida previo al número #1 de Los 4 Fantásticos) que bucea en el pasado de Masacre y su relación con Copycat, además de darnos algunos datos sobre el interés de L,L&L en el personaje, se retoma la trama con María Tifoidea, que llevará a nuestro personaje a enfrentarse a Daredevil en el Daredevil/Deadpool Annual ’97.

Daredevil/Deadpool Annual ’97

Era otra moda de la Marvel de la época: realizar anuales uniendo varios personajes, pero en este caso está completamente justificado, ya que Joe Kelly también realizaba los guiones del Cuernecitos. Nuestro guionista aprovecha el número para revelarnos el origen de María Tifoidea, muy ligado a El Hombre sin Miedo de Frank Miller, al mismo tiempo que nos da la ocasión de ver a Foggy y Comadreja saliendo de fiesta y comparando lo que supone ser “amigo” de sus respectivos protagonistas de cabecera: “¿Entonces a ti no te usa como escudo humano?”, le pregunta el pobre Comadreja a Foggy.

No obstante, la influencia de Tifoidea en Masacre tendrá consecuencias devastadoras para nuestro protagonista, empujándolo al límite. Hay que señalar que, pese a que bajo su pluma Wade siempre resulta divertido, Kelly jamás pierde de vista que estamos tratando con un personaje bastante dañado mentalmente: “Es muy humano e inhumano al mismo tiempo”, llegó a comentar en su momento. En una página puede estar marcándose chistes y en la siguiente realizando acciones bastante enervantes, cuando no directamente reprochables, y esto se acentúa tras el paso de María Tifoidea por la serie.

María Tifoidea, el Diablo se viste de Dos Caras…

McGuinness abandona la colección a la altura del número #9, llegando su sustituto oficial, un también novato Peter Woods. Formado en el estudio de Jim Lee, realizó sus primeros trabajos en series como Backlash, Stormwatch o Wetworks, pero en 1997 se había pasado a Marvel donde había realizado algún número de Excalibur. Su estilo encaja bien en la serie, ya que recuerda bastante al de McGuinness, aunque sus figuras no son tan redondeadas como las de éste.

Forrest Gump Wade Wilson

Con Woods a bordo comienza una de las historias más recordadas de la etapa, mientras Masacre y Ciega Al se están dando el paseo por el acuario acaban enfrentados a unos recuperados Vengadores de los Grandes Lagos, reconvertidos en Los Pararrayos, porque los héroes de moda en aquella época eran los Thunderbolts. Durante la batalla Masacre y Ciega Al acaban perdidos en el pasado; pero no en cualquier pasado, sino en… ¡el número #41 de The Amazing Spider-Man de Stan Lee y John Romita!

La técnica narrativa para realizar la historia, nada sutilmente inspirada en Forrest Gump como ya nos queda claro en la primera página, consiste en imitar el estilo de John Romita y, cuando es posible, usar directamente sus páginas haciendo ligeras variaciones en el dibujo y cambiando sus diálogos. Así tenemos a Masacre y Ciega Al viéndose forzados a suplantar a Peter Parker y la Tía May respectivamente, paseando por las páginas del Asombroso Spiderman #41 donde Kelly aprovecha para desatar su faceta humorística con un Masacre ensimismado por el cabello de los Osborn, burlándose de la jerga coloquial sesentera, babeando sobre por Gwen Stacy… o una Ciega Al haciéndose cruces ante la bailarina Mary Jane (“Tan joven y ya enganchada al crack”). Se trata de uno de los cómics más divertidos de los 90, cuya influencia ha llegado hasta nuestros días, con los “números perdidos” de la etapa de Gerry Duggan y Brian Posehn e, incluso, el Deadpool’s Secret Secret Wars de Cullen Bunn. Si sólo puedes leer un cómic de la serie, que sea este Deadpool #11.

¿Qué pasa, colegui? ¿Nos vamos de marchuqui a la discoteque? ¡Habrá gachises!

El paso de Woods por la serie será breve, necesitando muy pronto ayuda para finalizar las páginas y siendo sustituido en el número #14 por, de nuevo, un novato: Walter McDaniel. Su estilo, aunque intenta seguir la línea de los anteriores, es mucho más tosco y presenta problemas, especialmente a la hora de dibujar rasgos faciales. McDaniel se mantendrá en el título de manera regular hasta el número #25 y, sin ser un mal dibujante, su trabajo no brilla como el de McGuinness o Woods. No obstante, se intuye un buen momento para el personaje, con la publicación de una serie de especiales que hacen pensar que la serie estaba funcionando bastante bien: un número #0 para la revista Wizard, la Encyclopaedia Deadpoolica o el Baby’s First Deadpool.

Deadpool #15 (Abr. 1998)

Finalizado el periplo temporal comienza la saga “Con el Agua Al Cuello”, donde T-Ray y María Tifoidea forman equipo contra Masacre en un momento especialmente delicado para nuestro protagonista, donde todos sus amigos y aliados le fallarán, muchas veces por culpa del propio Wade; hasta su querida Siryn le dará de lado. Debido a la gravedad de la situación Landau, Luckman & Lake se ven obligados a intervenir.

Tras un número donde Ciega Al nos da detalles sobre su retorcida relación con Masacre, nuestro protagonista por fin entra en contacto directo con la organización que ha estado siguiendo sus pasos desde el primer número. Además de Zoe Culloden y su compañero Noah, nuestro protagonista conoce al superior de estos, Nixon (que no aprecia demasiado a Wade y tiene su propia agenda) y a Montgomery, un precognitivo inválido y despellejado, secretamente enamorado de Zoe. Wade también tendrá tiempo para encontrarse con un viejo amigo para comparar notas, un famosísimo mercenario del Universo Marvel… y hasta aquí puedo leer.

La siguiente saga gira alrededor de Ajax, un misterioso personaje que ha ido apareciendo por la colección cazando supervivientes del proyecto Arma-X del que formó parte Masacre. La historia se extenderá por el Deadpool/Death Annual ’98, donde descubriremos detalles de la época de Masacre internado en un campo de “rechazados” del proyecto Arma X, así como su particular relación con Muerte, la amada de Thanos, que a día de hoy sigue dando historias.

Un beso. Una maldición. Una cura.

Tras esta aventura contaremos con 3 números de prólogo a la saga “Ajuste de Cuentas” donde se revelan definitivamente los planes de L,L&L: Wade ha sido señalado por Montgomery como el único capaz de enfrentarse a la amenaza del Tiamat, una todopoderosa entidad cósmica que se dirige a la Tierra. Los detalles se van revelando al tiempo que Wade va dando vueltas por el Universo Marvel enfrentándose a personajes como Cable o Batroc.

Es aquí finalmente, en “Ajuste de Cuentas”, donde Kelly cierra la mayoría de subtramas que nos han acompañado desde el primer número. La historia, donde chocan Masacre, un mesías cósmico, el Tiamat, el Capitán América y Nixon, con el destino de la Tierra en juego, también aprovecha para aportar explicaciones relativas a la presencia de Ciega Al durante toda la etapa. Es a partir de aquí cuando empezamos a darnos cuenta de los problemas editoriales que está sufriendo la serie. El boom de la especulación que dominó el mercado los primeros años de la década ha pasado y ahora se manejan cifras más discretas, mientras las editoriales se adaptan a esta nueva situación.

Deadpool #25 (Feb. 1999)

Pese a no vender mal, Masacre ha sido señalada para su cancelación por las altas esferas de Marvel, que en ese momento estaban planificando su venta y buscaban presentar a sus compradores unas cifras lo más saneadas posibles. Ante esta perspectiva, Kelly se ve obligado a cerrar tramas lo más rápidamente posible, lo que explica que esta “última” saga tenga dos números dobles y que toda la historia, pese a ofrecer un final satisfactorio, adolezca de una cierta precipitación, donde las ideas y explicaciones se atropellan y la multitud de dibujantes implicados que no hacen sino perjudicar la uniformidad del cómic.

Deadpool #26 (Mar. 1999)

Deadpool está virtualmente cancelada, pero la presión de público, editores y el propio guionista consiguen, finalmente, evitar el cierre. El número #26 marca el inicio de la “segunda etapa” de Joe Kelly dentro de la serie, así como el regreso de Peter Woods, con el consecuente aumento de calidad en el apartado gráfico. Dando un salto en el tiempo con respecto a la historia anterior, el escritor introduce un nuevo statu quo para el personaje, actualmente viviendo en Bolivia, junto a Montgomery y a una misteriosa aviadora alemana. Esta vez, además, cuenta con un nuevo contacto en el mundo de los mercenarios con una extraña desviación con los gatos.

El número en su totalidad está narrado desde la perspectiva de Masacre, añadiendo sus propios diálogos en boca de los villanos consiguiendo un efecto bastante divertido. Pero la gran revelación llega al final: Wade está teniendo visiones de una mujer montada en un conejo y sólo el Dr. Bong, supervillano procedente del Howard el Pato de Steve Gerber y rescatado por Kelly, puede ayudarlo. Las consecuencias de su diagnóstico son tan delirantes como el propio personaje en sí: si Masacre quiere saber el porqué de dichas visiones debe tener un enfrentamiento totalmente gratuito (y esto último lo dice la portada del propio cómic) con Lobezno. Finalizado el enfrentamiento, descubriremos la razón del reciente trauma de Masacre, un asesinato del pasado que él no pudo hacer nada por evitar.

Y en el próximo episodio: ¡Una aparición estelar para levantar las ventas sin ningún pudor!

Casualidades de la vida (*ahem*), en medio de una misión de rescate Wade acabará encontrando a la supuestamente asesinada, aparentemente viva y perseguida por un viejo colega de profesión de Masacre, lo que traerá el inevitable enfrentamiento. Esto, por supuesto, no es tan casual como parece, y el lector comienza a intuir quién es el personaje detrás de estos últimos acontecimientos. Cuando nuestro mercenario favorito todavía no ha acabado de digerir su reencuentro con la no-difunta, y ella tampoco ha acabado de entender qué les ha ocurrido, hace aparición otro de los personajes perdidos de Marvel que a Kelly le hace tanta gracia rescatar, en este caso, Garra Negra, que viene a ser básicamente un tipo vestido de pollo gigante que resucita muertos. Ni qué decir que los chistes a costa del personaje en boca de Masacre van a ser un no parar durante todo el número.

Deadpool #32 (Sep. 1999)

Toca hacer un nuevo inciso y volver a hablar de ventas y decisiones editoriales. La sombra de la cancelación, otra vez, planea por la serie y Joe Kelly, otra vez, se ve obligado a acelerar su historia y cerrar tramas. En los 4 últimos números de su etapa el guionista concluirá, no sólo la trama argumental iniciada en el número #26, sino también las últimas subtramas que quedaron abiertas desde el número #1. Así, descubriremos los detalles sobre el asesinato rememorado por Wade, al mismo tiempo que el destino final de Montgomery, y llegaremos al enfrentamiento definitivo entre Masacre y el que ha sido su principal villano durante esta etapa, T-Ray.

Averiguaremos las razones detrás del odio de este último hacia Wilson en una historia que lo pone todo patas arriba, donde Masacre quizá no sea Wade Wilson, T-Ray quizá no sea el villano y a lo mejor no hemos estado siguiendo la historia de un mercenario de moral cuestionable pero buen corazón, sino las de uno de los mayores indeseables del Universo Marvel, totalmente alejado de cualquier posibilidad de redención. La conclusión a la que llega nuestro protagonista al final de la historia puede descolocar al principio, pero al mismo tiempo demuestra que el autor entiende al personaje, sabe qué es lo que hace que funcione y que se haya ganado la simpatía del lector.

Wade Wilson, la definición del héroe tragicómico.

Con el número #33 y tras escribir al personaje durante 3 años, el guionista da un final digno a su etapa que bien podría haber sido el último número de la colección. Pero no lo fue, porque en el último momento Marvel cambió de opinión, otra vez, y decidió no cancelar la serie, para desespero de un agotado Joe Kelly, que, hastiado por los continuos vaivenes editoriales que le obligaban a cambiar planes cada dos por tres y a finalizar tramas rápido y de mala manera, decidió abandonar el título, que, por cierto, continuó hasta el número #69.

Tanto Joe Kelly como Peter Woods acabarían abandonando Marvel en 1999 para comenzar a trabajar en DC Comics, algo que no deja de ser curioso en el caso del guionista, ya que el programa en el cual se formó había surgido como un intento de Marvel de buscar guionistas con los que hacerle frente a DC. Por su parte, su inmediato sucesor en Masacre fue el más que capaz Christopher Priest, que en aquel momento estaba llamando la atención por su trabajo en la línea Marvel Knights de Joe Quesada. El Volumen 1 del Mercenario Bocazas cerraría 3 años después de que a Kelly le anunciaran por segunda vez su cancelación, allá por 2002, tras el paso de varios equipos creativos con resultados desiguales, aunque a nuestro autor esto ya le pilló muy alejado del personaje que ayudó a desarrollar.

“No estás muerto-muerto… Es sólo temporal.”

En la actualidad Masacre es uno de los personajes más populares de Marvel, con múltiples colecciones, miniseries y spin-off, además de una película cuyo estreno se producirá este mismo viernes (aquí nuestras primeras impresiones). Pero hubo una época en la que, como hemos podido ver, el personaje apenas podía mantener una serie regular y fue el trabajo de, sobre todo, Joe Kelly el que sentó las bases de cómo debía tratarse correctamente al personaje y cuál era el mejor tono para sus aventuras, mezcla entre comedia y tragedia, convirtiéndolo en algo único dentro del mundillo.

Y ahí Rob Liefeld tuvo muy poco que ver, aunque cobre royalties.

Hasta aquí el análisis de la etapa más icónica de Masacre, el Mercenario Bocazas, en esta entrega especial de Aquellos Maravillos Años 90 con motivo de la #WadeWilsonWeek.
Si estáis interesados en otras joyas de la Década Ominosa del cómic de superhéroes…

ENTREGAS ANTERIORES
#1: DAREDEVIL, de Karl Kesel y Cary Nord
#2: ALPHA FLIGHT, de Steven T. Seagle
#3: SPAWN #8, de Alan Moore

#4: STRIKEBACK!, de Jonathan Peterson y Kevin Maguire
#5: HOMBRE LOBO, de Paul Jenkins y Leonardo Manco
#6: EL ESPECTRO, de John Ostrander y Tom Mandrake
#X: SKRULL KILL KREW, de Grant Morrison y Mark Millar

Comentad y seguid recomendándonos etapas noventeras

¡Nos vemos en la Zona!

Iron

Lector compulsivo, le gusta referirse a sí mismo en tercera persona en las bios, escribe artículos a ratos, y también acumula papel y trastos. ¡Ah! Y una vez vio un dirigible... Bueno, la verdad es que no.

You may also like...

4 Responses

  1. Juanan Brundle dice:

    Qué tebeazos, copón. Muy buena entrada Iron, hay que reivindicar esta etapa, a ver si entre esto y su actual disponibilidad en las tiendas se convierte en el clásico que debería ser.

  2. Antoine dice:

    Pues nunca me ha interesado el mercenario bocazas, pero me lo has vendido, Iron.

  3. Iron dice:

    Gracias por los comentarios.
    Es una etapa muy recomendable, al fin y al cabo, son los cómics que definieron al personaje. Una lástima que las ingerencias editoriales típicas de la Marvel de la época se cargaran el ritmo de las historias perjudicando el resultado final.

  1. 5 junio, 2016

    […] de John Ostrander y Tom Mandrake #SP1: SKRULL KILL KREW, de Grant Morrison y Mark Millar #SP2: MASACRE, de Joe Kelly #SP3: MASACRE, de Christopher Priest #7: GEN 13: MAGICAL DRAMA QUEEN ROXY, de Adam Warren #8a: LA […]

Deja un comentario, zhéroe