Camino a SECRET WARS #3: “WESTERNS MARVEL: De balas, pólvora y cuero crudo”

Continuamos con el repaso a las rarezas que serán recuperadas durante el evento que hará resquebrajarse al universo Marvel este verano, las nuevas Secret Wars, no sin antes recordaros las entregas anteriores:

#1: “ÁGUILA FANTASMA: La primera víctima de la guerra es la inocencia
#2: “WEIRDWORLD: De elfos, dragones, hechiceros y la Marvel tolkieniana

Y si dimos el pistoletazo de salida con el género bélico y lo continuamos con el fantástico, ahora nos adentraremos las áridas tierras del Lejano Oeste para recuperar a las figuras más prominentes del western marvelita. ¿El motivo?

Portada del #1, por Evan ‘Doc’ Shaner.

 


1872

Formato: Serie regular
Guionista: Gerry Duggan
Artista: Evan ‘Doc’ Shaner
Publicación: Junio 2015

¿De qué irá?: Mientras el sheriff de Timely, Steve Rogers, trata de alejar de su tierra el miedo y la corrupción, y Tony Stark, un hombre enriquecido gracias a la venta de armas durante la Guerra de Secesión, se enfrenta a sus propios fantasmas, un extraño llega al pueblo.

MARVEL WESTERNS:
Con 6 balas en el tambor

1872: Mientras en nuestro país daba comienzo la tercera y última Guerra Carlista, en Estados Unidos las batallas entre indios y vaqueros aún no eran un simple juego. Siete años después del fin del a Guerra de Secesión (conocida por ellos como la Guerra Civil ―sí, a esto España también llegó tarde―), la lucha fratricida cerraba su última herida con el Acta de Amnistía, la cual devolvía los derechos civiles a aquellos que habían luchado en el bando perdedor, con la excepción de 500 líderes militares de la Confederación. Pero para una mayor contextualización, ese mismo año tuvo lugar el Gran Incendio de Boston, uno de los más destructivos jamás registrados, se fundó el primer parque nacional de la historia en Yellowstone, y fue inaugurado el famoso Museo de Arte Metropolitano de Nueva York. USA, país de contrastes.

En ese contexto en que las clásicas diferencias entre norte y sur, aun en declive, seguían igualmente acentuadas, lo que no cambiaba eran los enfrentamientos entre los “colonos” (más que asentados) y los nativos americanos. Las guerras indio-americanas duraron más de 300 años y no terminaron hasta bien entrado el siglo XX, cuando en 1924 se puso fin al conflicto con los Apaches renegados. Es por esto que el año de 1872 no iba a ser diferente, y en él dio comienzo la Guerra Modoc (no, no es broma; los Modoc son una tribu de Oklahoma), uno de los más de 50 conflictos bélicos que tuvieron lugar en aquellos tres siglos. Es por esto que no es de extrañar que el western fuera en otro tiempo un género tan prolífico como el de los superhéroes, tanto en la ficción escrita (y dibujada), como en el cine.

Habiendo sido un contexto histórico tan importante para la proliferación del cómic americano (¿y mundial?), no es de extrañar que una de las editoriales más importantes de la historia tuviera un plantel de personajes bien nutrido, tanto de héroes legendarios como de infames villanos. Centrándonos en los primeros, este artículo realizará seis paradas en ese Salvaje Oeste dentro del universo Marvel, comenzando por…

Marvel Comics #1 (Oct. 1939)

 

EL ASALTANTE ENMASCARADO (Masked Raider)

Es más que probable que no conozcáis a este personaje, un cliché y una excusa para introducir el género del western en una revista colectiva de octubre de 1939. ¿Cuál es, pues, la razón para incluirlo en este artículo? Que dicha revista colectiva fue Marvel Comics #1, la primera publicación de la editorial Timely Comics que, para los menos documentados, se convertiría en Marvel Comics a partir de 1961 (después de ser Atlas Comics). Así, en los albores de la Golden Age, se publicaba por primera vez en formato cómic las aventuras de un héroe del Lejano Oeste, aunque en este caso había trampa doble: la primera, que el Asaltante Enmascarado estaba claramente influenciado por el Llanero Solitario, fenómeno radiofónico de la época que más tarde se extendería a otros medios, entre ellos, y aquí viene la segunda trampa, el de las tiras de periódico de las que bebe nuestro personaje.

“¡Yo, el Asaltante Enmascarado, dedicaré mi vida a este juramento!”

En aquel primer número, en el que también debutaron, entre otros, la Antorcha Humana original, Namor y Ka-Zar, el autor Al Anders nos presentó a Jim Gardley, ganadero en la (lógicamente) ficticia Cactusville, presionado por los secuaces de un potentado que obligaba a sus vecinos a vender sus terrenos, a un precio muy inferior, para poseer el pueblo entero. Al negarse, Gardley fue falsamente acusado de robo de ganado y, tras escapar de su celda, escapó a las montañas. Allí mejoraría sus habilidades con el revólver y conocería a Relámpago, un semental blanco que pasaría a ser su icónica montura. Predeciblemente, regresó a Cactusville para hacer justicia, con su rostro cubierto y bajo el pseudónimo del Asaltante Enmascarado, dando comienzo a su leyenda.

La publicación pasaría a titularse Marvel Mystery Comics en su número #2, un título que no terminaba de encajar con el enfoque más tradicional de un western, por lo que un año después de su debut, en el #12, el Asaltante Enmascarado se despedía de la colección y de su vida editorial. Dada su condición de personaje derivativo y el éxito de la tríada formada por Namor, la Antorcha y, después, el Capitán América, la editorial no vio la necesidad de traer de vuelta al forajido. Años después, a la hora de recuperar el western, en lugar de confiar en el adulto ex-ranchero, Timely confió en un buen puñado de chicos

Two-Gun Kid #1 (Mar. 1948)

 

DOS PISTOLAS KID (Two-Gun Kid)

La importancia de este pistolero de nombre ridículo es doble, no sólo por ser uno de los primeros responsables del auge del género en el medio comiquero americano, sino porque representa también uno de los primeros retcon de la historia de Marvel. En un momento hablaremos de eso, pero antes, ¿quién es Dos Pistolas Kid? Dos personas han llevado dicho apodo y la primera que lo hizo fue Clay Harder, que a lo largo de su historia en Timely primero y en Atlas después, poseyó una de las cronologías más inconsistentes de la época, así como variedad de orígenes del personaje.

Clay Harder (1948)

El más aceptado era el que representaba a Harder como el hijo de un ranchero tullido que le hizo prometer no alzar un arma jamás frente a otro hombre para evitar su mismo destino. Al alcanzar la mayoría de edad, regresó al hogar para encontrar a su padre siendo amedrentado para vender sus tierras (¿os suena?), y trató de cumplir lo prometido… hasta que el matón asesinó a su padre. Cegado por la venganza, Harder decidió que, sin su progenitor vivo, ya no había motivos para mantener la promesa y se enfrentó al asesino, aunque finalmente decidió mantenerlo con vida y entregarlo a las autoridades. En un tiroteo posterior, su amada estuvo a punto de resultar herida, por lo que el padre de la chica, ya descontento con su relación, le cerró las puertas, a lo que el chico reaccionó… marchando a correr aventuras contra forajidos.

Dos Pistolas Kid y su fiel Ciclón.

Unos situaban las actividades de este personaje creado por Syd Shores a mediados del siglo XIX, mientras otros lo llevaban hasta los años 20 del siglo XX, pero siempre representado como un joven de brillantes cabellos rubios, vestido de negro. Ante tal cantidad de incongruencias e inestabilidad, lo que procedía era una reorganización de la cronología.

Two-Gun Kid #60 (Nov. 1962)

Así, dado el afán renovador de Stan Lee al refundar Marvel en los años 60, queriendo apuntarse créditos retomar conceptos exitosos del pasado, fue Dos Pistolas uno de los que tuvo el privilegio de ser reimaginado por el legendario Jack Kirby. Al contrario de lo que sucedería en la actualidad, la colección retomó su antigua numeración y en aquel Two-Gun Kid #60 se nos presentó a Matthew Hawk (más tarde renombrado como Matthew Liebowicz), el nuevo Dos Pistolas Kid.

Bostoniano de nacimiento y abogado de profesión, Hawk se instala en el pueblo de Tombstone, Texas, tras la Guerra de Secesión, a principios de la década de los 70 (en efecto, en la misma época en la que estará ambientada la serie que ha motivado este artículo). A su llegada encuentra a un grupo de forajidos abroncando a un anciano y trata de defenderlo. Cuando aquél desenfunda, la banda se aleja: el viejo resulta ser un legendario pistolero que, como agradecimiento, enseñará al protagonista todo lo que sabe, convirtiendo a Hawk en otro gran nombre del Lejano Oeste. Y aquí viene el gran retcon del que hablábamos…

Retcon punch! (dices tú del Mefistazo…)

A la hora de tomar una identidad secreta para proteger su día a día como abogado, Matthew Hawk escogía Dos Pistolas Kid, el nombre de un forajido ficticio llamado Clay Harder del que recordaba haber leído novelas de a diez centavos. En otras palabras, todas las historias que habían sido publicadas con anterioridad en la colección formaban ahora parte de un mundo ficticio dentro de la propia ficción de la nueva serie, como algo que el protagonista había leído. Imaginemos por un segundo la reacción de los fans de Harder si hubiera existido Internet en aquella época… … … ¿Ya? Prosigamos.

She-Hulk #5 (Abr. 2006)

Esta nueva iteración del personaje es la que más vida posterior ha tenido dentro del universo Marvel de entre todos los héroes del Lejano Oeste. De hecho, los viajes en el tiempo han servido para conectar fácilmente a Hawk con el presente. Primero, durante la etapa de Steve Englehart en Los Vengadores, Ojo de Halcón viajó al Lejano Oeste y se trajo a Dos Pistolas en busca de aventuras al presente, en el que permaneció casi 3 años, cuando decidió volver a su tiempo tras ser secuestrado por el Coleccionista en el ecuador de la saga de Korvac, ya con Jim Shooter (y David Michelinie) a los guiones. Sería la muy metaficcional Hulka de Dan Slott la que lo volvería a traer, tras liberarlo del limbo de la continuidad en la Agencia de Variación Temporal, e incluso le daría trabajo en su bufete de abogados.

Definitivamente, es uno de los grandes candidatos a aparecer en la serie de Gerry Duggan. No lo tendrá tan fácil otro chico como…

Kid Colt: Hero of the West #1 (Ago. 1948)

 

KID COLT (Kid Colt)

Creado por Pete Tumlinson, su primera aparición tuvo lugar a finales de los años 40 en una cabecera propia, Kid Colt: Hero of the West #1, que Timely tardó dos números en renombrar a Kid Colt: Outlaw, porque un bandolero siempre venderá más que un héroe… lo cual parece una tontería, pero Kid Colt se convirtió en el personaje del Oeste publicado durante más tiempo, de 1948 a 1979 sin apenas interrupción (aunque sí un buen puñado de reimpresiones). Así que, ¿cuál era el secreto de su éxito?

Con 31 años de historia a sus espaldas, y conociendo los derroteros por los que acabó yendo Marvel, varios matices se van añadiendo a los orígenes del personaje, por lo que empezaremos por el principio: ya en el primer número se estableció que Blaine Colt, habitante de Salvación, rechazaba la violencia y nunca quiso tomar una pistola; sin embargo, se ganó la antipatía del sheriff y su ayudante lo latigó como castigo. Ante la negativa de Colt para buscar justicia, fue su padre, avergonzado, quien confrontó al sheriff, resultando muerto, y siendo Blaine acusado de dichos cargos. Así, huido de la justicia, practicó con sus pistolas hasta que estuvo preparado, regresó a Salvación, tiroteó al sheriff y latigó a su ayudante hasta la muerte.

Kid Colt: Outlaw #11 (Oct. 1950)

Un año después se matizarían estos orígenes en Kid Colt: Outlaw #11, donde no sólo conocíamos que la maestría con las pistolas de Blaine provenía de su hermano Slim, quien le enseñó antes de morir a manos de bandidos, provocando su rechazo de la violencia; sumado a esto, el sheriff se convertía en el asesino del padre de Blaine, de un amigo suyo, y hasta del que fuera su ayudante, pero ahora no moría a manos de Colt, sino cayéndose por un precipicio en una pelea con él. En efecto, según este nuevo origen, Kid Colt nunca había matado a nadie, como era tradición en estos héroes del cómic western (otra tradición es la de no ver precipicios para resolver este problema de no matar… ejem). Si a esto le añadimos que los bandidos que mataron a su hermano lo hicieron para probar que eran los más rápidos, sí, la serie de Kid Colt no tenía algo que la diferenciara del resto. ¿Sería el título? ¿Sería el diseño del personaje?

A lo largo de su historia como fugitivo de la ley, numerosos cazarrecompensas tratarían de atraparlo para cobrar el cuantioso premio. Por el camino, Colt se enfrentaría a Gerónimo; al Sindicato del Revólver (Six-Gun Syndicate); al Gigante de las Tierras Baldías (supuesto antepasado del mítico Paul Bunyan); al hombre de negocios conocido como Cerebro que se construyó un castillo en pleno Oeste con la intención de conquistarlo y convertirlo en su reino; a Toto el Simio Maravilla; y a numerosos casos de apariencia sobrenatural, bien a la Scooby Doo, bien realmente inexplicables…

Reimpresión de historias alocadas: Kid Colt Outlaw #107 (Nov. 1962) y #180 (Mar. 1974).

Kid Colt aparecería durante todos esos años en varias antologías del western en la editorial, como Gunsmoke Western, All-Western Winners o Mighty Marvel Western (recuperada hace pocos años a modo de revival-homenaje), así como en diversos cameos de todo tipo, generalmente ligados a los viajes en el tiempo dado que el personaje lucía palmito en los años 80… del siglo XIX. Sin embargo, nunca se nos ha narrado la muerte de este personaje en continuidad, si bien se hizo en cierta miniserie de la que hablaremos al final del artículo. En dicha miniserie también aparecería otra estrella western de la editorial…

Rawhide Kid #1 (Mar. 1955)

 

RAYO KID/LÁTIGO KID (Rawhide Kid)

Y así llegamos al primer gran héroe del western creado, desde un principio, por Stan Lee, ya en la etapa Atlas de la editorial, junto al dibujante Bob Brown en 1955, alejados ya de la posguerra mundial (aunque en plena Guerra Fría, recién firmado el Pacto de Varsovia dos años después de la muerte de Stalin). Aunque no sería el Látigo Kid (o Rayo Kid, según la editorial Vértice) de Rawhide Kid #1 el que se haría famoso, pero antes de entrar en detalles será mejor aclarar un par de cosas.

Partiendo de la base de que cada vez que leo “Rawhide”, o bien me salta la lagrimilla nostálgica (por esto), o bien la sonrisa socarrona (por esto otro), optaré por referirme al personaje como Rawhide Kid a partir de ahora. Sin embargo, por si necesitáis más motivo: traducir “rawhide” como “látigo“, además de ser un error metonímico (significa, literalmente, “cuero crudo, sin curtir“), es un error repetido en esto del western: la famosa serie de televisión del Oeste de finales de los 50, principios de los 60, Rawhide, que tuviera a Eric Fleming y Clint Eastwood como protagonistas, también fue traducida al español como Látigo (aunque en algunos lugares sí que lo hizo como Cuero Crudo):

“Rawhide Kid” (1955)

Como he dicho, el Rawhide Kid original, sin nombre conocido, apenas tuvo dos años de vida, hasta la cancelación masiva de títulos de 1957, año de la transición a Marvel Comics. Lo único que sabíamos de este forajido era que llevaba una chaqueta de cuero crudo y que se enfrentaba a sus enemigos tanto con dos revólveres como con su fiel látigo (sí, seguimos sin perder la metonimia), granjeándose el nombre y la fama entre los cazarrecompensas y bandidos de la época. Tras el parón pre-Marvel, la cabecera tendría su relanzamiento 3 años después desde el número en que había terminado, aunque con un nuevo origen y un nombre propio que le haría definitivamente famoso: Johnny Bart.

Rawhide Kid #17 (Ago. 1960)

Y por si no era suficiente haber esperado tres años, el nuevo nombre y el nuevo origen, para diferenciar al all-new Rawhide Kid del anterior Stan Lee y Jack Kirby lo convirtieron en pelirrojo, alejándose de los cabellos rubios del original, y ya de paso del look de Kid Colt y Dos Pistolas Kid. Conocemos la simbología tras los colores, e inmediatamente identificamos el nuevo tono rojizo como el de un rebelde, claramente diferenciado del resto. O eso querían hacernos creer, y funcionó, dado que su serie se mantuvo desde 1960 hasta 1979, con 151 números a sus espaldas y numerosas apariciones, durante y después de aquellos años.

Johnny Bart (1960)

Como el pistolero más rápido de Texas, Rawhide Kid sabía que un gran poder conlleva una gran responsabilidad. ¿Por qué? Porque Johnny Bart tuvo a su “Tío Ben” antes que el Tío Ben: Jonathan Clay, nacido a mediados del siglo XIX, perdió a sus padres en un ataque perpetrado por una tribu cheyenne; pasado por alto por los nativos americanos, el bebé Jonathan fue encontrado por el ranger Ben Bart, quien lo adoptó y otorgó su apellido, pasando a convertirse en Johnny Bart. Retirado, el “tío Ben” le enseñó todo lo que sabía hasta que Johnny se convirtió en uno de los pistoleros más rápidos del Oeste. Sin embargo, poco después dos bandoleros buscando hacerse un nombre retaron a su anciano tío en el pueblo de Rawhide a un duelo de pistolas y, mediante una treta, cayó muerto. Poco después, Johnny le vengaría encarando a los tramposos y, tras demostrar su habilidad con las armas, dejándolos listos para ser recogidos por el sheriff. Así prometió convertirse en un forajido vengador, tratando de solucionar injusticias similares en el Lejano Oeste… sin muertos de por medio.

Rawhide Kid y 360 grados de puro western.

Habiendo formado parte del universo Marvel desde el principio, no es de extrañar que Rawhide Kid sea junto a Dos Pistolas Kid uno de los más importantes personajes del western marvelita, así como una constante a la hora de revisitar el género. Es otro de los grandes envueltos en tramas de viajes en el tiempo, como los Siempre Vengadores de Kurt Busiek y Roger Stern o los Vengadores de la Costa Oeste de Steve Englehart, y más recientemente en el Indestructible Hulk de Mark Waid, tras los daños a la fábrica al tejido del espacio-tiempo producidos en la Era de Ultrón. En otras palabras, podéis contar con la aparición del pistolero de cuero crudo si la serie de Duggan tiene suficiente continuidad. Pero hay otra apuesta segura, aunque diferente…

Marvel Spotlight #1 (Nov. 1971)

 

 

LOBO ROJO (Red Wolf)

Tenemos que avanzar una década en el futuro para llegar a 1970, año en que nace el primer superhéroe nativo americano del Universo Marvel. ¿Por qué es esto un dato relevante si este artículo no va de mallas? Bueno, ya se sabe que donde había vaqueros, también solía haber indios: muchísimo antes del citado año, los cómics western de la entonces difunta Timely, a comienzos de la era Atlas, ya habían visto nacer a un nativo americano como protagonista de su propia serie.

 

Two-Gun Western #5 (Nov. 1950)

Hablamos de Apache Kid, creación de un jovencísimo John Buscema (y un guionista desconocido), que debutó en 1950 en Two-Gun Western #5, aunque había truco…

Alan Krandal, hijo de colonos blancos, fue adoptado por Halcón Rojo, el guerrero apache que lideró el asalto al convoy en el que murieron los padres del protagonista; así, creció entre apaches y, siendo ya adulto, alternaba su apariencia de cowboy blanco bajo el nombre de Aloysius Kare, con su alter ego heroico, con atuendo y pintura de guerra india, como Apache Kid. En efecto: el primer héroe nativo americano era blanco como la leche. Es por eso que, para encontrarnos a un auténtico nativo, debemos viajar a tiempos más progresistas, dando un salto a la Década Prodigiosa de la editorial Marvel.

Avengers #80 (Sep. 1970)

De la mano de Roy Thomas y, casualidades de la vida, un John Buscema más curtido, veía la luz en Avengers #80 un supuesto villano que, tras la pelea de rigor con los héroes en su primer encuentro, se revelaba como aliado: el valedor actual del dios Owayodata, el Lobo Rojo, y su fiel compañero Lobo (en español también en el original). Más tarde conoceríamos que su identidad era la de William Talltrees, nativo americano de una tribu de Arizona, regresado de Vietnam (aunque fuera de la ficción, a EE.UU. aún le quedaban 5 años para asumir la “derrota”) y reintegrado a la sociedad como trabajador siderúrgico… aunque con una venganza en mente contra el asesino de sus padres. En pos de la misma, Talltrees invocaría al Lobo Rojo y asumiría su identidad cada noche. ¿Pero cómo conecta este personaje del presente, con aparentes poderes lupinos -sentidos agudizados, fuerza y velocidad-, con un ambiente western? Aquí entra, de nuevo, la retrocontinuidad.

Fantastic Four Annual #25 (Oct. 1992)

Pasándonos de frenada a la hora de viajar atrás en el tiempo, adentrémonos en el siglo XVIII, concretamente en 1760. Según se estableció en la tercera parte de “Ciudadano Kang”, historia de los 4 Fantásticos, uno de los miembros de los Anacronautas de Kang (los guerreros más poderosos de cada época), concretamente el guerrero cheyenne Wildrun (en español Carrera Salvajesic y sigh…-) era en realidad el primer siervo de Owayodata, es decir, el Lobo Rojo original. De este modo, se nos hacía saber que a lo largo de la historia había habido una estirpe de guerreros nativos que habían asumido el manto del Dios Lobo desde hacía más de 200 años. Y así es como llegamos a finales del siglo XIX, de vuelta al Salvaje Oeste…

Johnny Wakely (1971)


Johnny Wakely
fue imaginado por Gardner Fox y Syd Shores (creador también de Dos Pistolas Kid, como recordaréis) como el contrapunto conceptual de Apache Kid, o en otras palabras: el Lobo Rojo del Lejano Oeste era un cheyenne criado por un matrimonio de colonos, que fueron asesinados por una tribu de nativos en respuesta a una masacre perpetrada por la caballería yanqui. Así, Wakely se convertiría en el puente entre dos mundos y en el más efectivo de los avatares de Owayodata, combinando lo mejor de ambos: la valentía y ferocidad de los auténticos guerreros nativos y el dominio de las armas de los soldados coloniales.

Lobo Rojo y su fiel Lobo a la sombra de Owayodata.

Habiendo debutado en Marvel Spotlight #1, y como se puede ver en la imagen superior, el destino de Wakely estaba en manos de los lectores de cara a una serie propia, y parece que despertó algo de entusiasmo entre ellos dado que medio año después se publicaba Red Wolf #1, en el que el guerrero lupino y Lobo se enfrentaban al legendario Fuerte Rango comandado por el coronel Brett Sabre. Un arranque muy potente que se vería respaldado por… muy pocos. Para el séptimo número de la serie, se decidió prescindir del entorno western, volver al presente de la mano de un bisnieto de Wakely que heredaba el manto, para finalmente ser cancelada dos números después. Ésta era la mala suerte de la primera serie protagonizada por una de las minorías más importantes de los Estados Unidos… Aunque al menos él tuvo una oportunidad, no así otra ¿minoría?…

Wild West #1 (May. 1948)

 


ARIZONA ANNIE
(Arizona Girl)

No tratéis de ampliar la imagen de la portada de su debut en busca de la buena de Annie porque no la vais a encontrar. Por si no ha quedado claro a lo largo del artículo, las mujeres no eran protagonistas precisamente en el rudo y árido paraje desértico del Salvaje Oeste. Ellas debían limitarse a aparecer sorprendidas, atemorizadas o rendidas a los pies del héroe, pero siempre desde un papel de sumisión que a menudo quedaba relegado a ser la víctima de un rapto o la prometida, voluntaria o no, de un pistolero. (En este punto, el test de Bechdel se clava agujas en ojos y oídos y salta por un barranco). Otros tiempos, otras formas de pensar, otra libertad para el machismo más burdo.

Arizona Annie (1950)

Sin embargo, hubo por aquel entonces en Timely un pequeño rayo de esperanza que, si bien era más un parche y casi un desahogo cómico, al menos achicaba agua de este Titanic de los derechos de la mujer. Hablo de Arizona Annie, la única pistolera de la editorial, que debutara en el primer número de la antología Wild West sin creador conocido (aunque el editor de la cabecera era Stan Lee y la portada de aquel número la dibujó nuestro omnipresente Syd Shores; uno podría hacer conjeturas). Sin pasado, sin vergüenza, sin pasar ni una y con el gatillo fácil.

“Cómo ser una mujer bien educada. Cómo ser sofisticada y glamurosa.”

“¿Pero quién quiere leer sobre mujeres pistoleras? No son ésas las pistolas que deberían manejar…”, o algo similar debía ser la mentalidad de la época, porque lejos de encabezar una serie como tantos y tantos otros héroes cortados por el mismo patrón que se daban en la época, a la pobre Annie le tocó bailar con la más fea: apareció únicamente en 8 cómics desde su debut en 1948, y siempre como historias de complemento en antologías o en las cabeceras hermanas de los mencionados vaqueros fotocopiados (por si creéis que estoy exagerando, las últimas dos historias de Annie fueron publicadas en las series de Tex Taylor y Tex Morgan… hasta en el Lejano Oeste eran más bien poco inteligentes los de Texas). Y desde febrero de 1949, menos de un año después de su debut, nunca más se supo de ella…

Kid Colt & Arizona Girl #1 (Sep. 2006)

…hasta que fue rescatada por Justin Gray y Jimmy Palmiotti en el homenaje al western que realizó Marvel hace casi una década para integrar a aquellos personajes en la nueva continuidad. Así, en The Mighty Marvel Western: Kid Colt & Arizona Girl #1, los personajes del título visitaban un pueblo extrañamente habitado por los diferentes forajidos del Salvaje Oeste. El suceso terminaría explicándose por una invasión skrull a finales del siglo XIX, aunque lo más marciano del asunto era que, por fin, Annie apareció no sólo en una portada sino en el propio título del cómic (aunque compartido). En ese mismo número se presentaba en uno de los complementos a otra heroína del colt, Philadelphia Filly, de la mano de Jim McCann y David Williams, una dama en apariencia, una pistolera infalible en realidad.

Women Outlaws #1 (Jul. 1948)

No sería justo terminar este repaso a las fieras féminas del Far West sin mencionar, aunque nos salgamos de la editorial, que sí que hubo una cabecera reconocible protagonizada por forajidas, Women Outlaws, publicada por Fox Feature Syndicate, sello en el que debutó el Blue Beetle que hoy podemos ver en DC Comics. Vendida con el subtítulo “Historias verdaderas de famosas pistoleras del Oeste”, coincidió en el tiempo con Annie de una forma irónicamente literal: arrancó a mediados de 1948 y fue cancelada un año después, poco antes de que Fox se fuera a la bancarrota.

Prosiguiendo con la ironía, tal vez lo que los editores de entonces, y los lectores que los apoyaban, únicamente buscaban ser fieles (je) a la época que retrataban. En 1872, año en que tendrá lugar la serie de Gerry Duggan, Victoria Woodhull, primera mujer en ser nominada a convertirse en Presidenta de los Estados Unidos, quedó fuera de las listas finales por ser, casualmente, un año más joven de lo que estipulaba la ley. El mismo año, la sufragista Susan B. Anthony votó por primera vez en unas elecciones; a cambio, fue llevada a juicio y condenada a pagar una multa de 100 dólares que jamás abonó. En otras palabras, puede que las mujeres americanas del Lejano Oeste no fueran salvajes pistoleras, pero desde luego que tampoco unas coquetas sumisas al servicio del varón. Lástima que nos queden tan pocos relatos femeninos de la época…

EPÍLOGO:
Desempolvando el cañón

Y aquí termina mi repaso a los que considero los más importantes héroes del western a lo largo de la historia de la editorial. He dejado voluntariamente a un lado conexiones más obvias con el universo Marvel precisamente por serlo. Pienso, por ejemplo, en el Jinete Fantasma (simiente del que se convertiría más tarde en el Motorista Fantasma), el Hombre Llamado Frank (reimaginación western del Castigador a cargo de Chuck Dixon y John Buscema) o el periplo western del inmortal cazador de monstruos Ulysses Bloodstone.

Aunque soy consciente de que quizá entrasteis buscando este tipo de referencias, si habéis llegado hasta aquí, entiendo que os interesa saber más acerca del pasado marvelita en el género. Es por esto que concluiré con tres recomendaciones:

Rawhide Kid v.4 #1 (Jun. 2010)

RAWHIDE KID: THE SENSATIONAL SEVEN
de Ron Zimmerman y Howard Chaykin

Cualitativamente inferior a la miniserie que el propio Ron Zimmerman escribió para la línea MAX, trayendo de vuelta a Rawhide Kid como el primer vaquero declaradamente homosexual (¡hey, dos años antes de Brokeback Mountain!), esta secuela espiritual reúne a un buen puñado de los mencionados héroes del western para rescatar a los hermanos Earp. Con un tono evidentemente satírico, el guionista reflexiona sobre los clichés del género mientras Howard Chaykin disfruta dibujando a tan colorido elenco. Nunca fue editada en España, por lo que habrá que nutrirse del siempre socorrido mercado americano.

Blaze of Glory #1 (Feb. 2000)

 

DESTELLOS DE GLORIA
de John Ostrander y Leonardo Manco

Subtitulada originalmente “La última marcha de los héroes del Oeste”, esta miniserie de la línea MAX se acercaba al género desde un punto de vista más realista e histórico, para lo cual tuvo que retconear el pasado de todos sus protagonistas, siguiendo el camino de Dos Pistolas Kid: todos los héroes arriba mencionados fueron personajes de novelas baratas. Western crepuscular de alto calibre con todos los grandes pistoleros de Marvel, cabalgando hacia la muerte. Editada por Fórum en 2 tomitos en 2003 (y otros 2 con su continuación, Apache Skies), ya descatalogada; aquí la edición USA.

Western Legends #1 (Sep. 2006)

 

MARVEL WESTERNS
de VV.AA.

Al hablar de Arizona Annie, he mencionado el homenaje al género que Marvel realizó en 2006. Numerosos autores de la editorial contribuyendo con relatos breves de la práctica totalidad de los personajes western de su fondo de armario, es decir, muchos más que los arriba citados. La puerta de entrada definitiva al Lejano Oeste marvelita, toda recopilada en un único tomo que también reedita relatos clásicos de la era Kirby al final de cada número. Y como broche de oro, Archivos del Bandolero: falsas noticias y relatos sobre los ausentes y los presentes. Sólo en USA.

Y fin. Gracias a todos los que habéis leído el artículo completo, que evidentemente me ha quedado más largo de lo esperado pero estoy bastante satisfecho dado que ha quedado tan completo. Probablemente éste sea, por falta de tiempo, el último “Camino a…” antes de que arranquen las Secret Wars. Espero que lo entendáis, porque artículos como éste devoran más tiempo del que acaban reflejando.

Dicho esto, nos vemos en la auténtica visita al pueblo de Timely en 1872 para conocer juntos al Sheriff Rogers, esta vez de la mano de Gerry Duggan y Doc Shaner, y no del Rey…

Captain from Texas, pin-up de Jack Kirby. (Jun. 1976)

¡Nos vemos en la Zona!

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23 Respuestas

  1. The Drummer dice:

    articulazo reve (y conste que me lo he leído enterito :-) )

  2. nobtetsujin dice:

    Hasta yo me lo he leído y nunca tengo tiempo…incluso te la he meneado (ejem). Muy bueno,Reve.

  3. Antoine dice:

    Impresionante. Trabajos de este nivel se ven poco en español. Enhorabuena.

    No soy muy amigo del western en los tebeos, pero si la cosa la hace Gerry Duggan, con el que estoy disfrutando mucho en Hulk, una oportunidad le doy seguro.

    • Si se vieran mucho no los haría, que si ya nos lee poca gente… xD ¡Muchísimas gracias, Antoine! Yo ahora soy un poquito menos amigo del western de los tebeos clásicos, por repetitivo, derivativo y poco original, pero hay varios números clave, historias más bizarras y homenajes posteriores, que sí merecen la pena. Todo lo que he leído en mi tomo de MARVEL WESTERNS, que recomiendo al final del artículo, me parece la carta de amor definitiva al género en el medio comiquero. No me arrepiento para nada de la compra.

      Y sí, en Duggan puedes confiar, tanto por su Hulk como por sus magníficos Masacre y Nova. Y además de “1872” se va a ocupar de “El Guantelete del Infinito” y de la secuela espiritual de su Masi, “Mrs. Deadpool & los Comandos Aulladores”, durante las Secret Wars, así que éstas son must.

      ¡Abrazaco!

  4. Retranqueiro dice:

    De lo más completito el artículo, Reve. Aunque he de decir que, a mí, estos personajes me dicen más bien poco y no me resultan demasiado interesantes. Bien es cierto, también, que apenas he leído nada de ellos (un número de Vértice de Kid Colt hace la polla de años; la historia con Kang en los vengatas de Englehart; en Siempre Vengadores; Dos Pistolas en la Hulka de Slott y poco más), pero es que ya como conceptos me resultan poco atrayentes, aparte de lo repetitivos que son entre ellos. No dejan de ser una versión de el Zorro, del LLanero Solitario… o de los mismos superhéroes, pero en el Oeste. Historias de justicieros enmascarados disfrazadas de Far West.
    Debe ser por eso que siempre he tenido la sensación de que los yanquis nunca han sabido hacer western en los tebeos y que, en ese aspecto, los europeos (Blueberry, Comanche, Mc Coy, Jerry Spring, Ken Parker, Jonathan Cartland…) siempre les han dado sopas con honda.

    Pero mis prejuicios no quitan que el artículo te haya quedado estupendo. Enhorabuena, Reve.

    • Soy consciente de que son vestigios de otra época y que además, como tú bien señalas, están infrautilizados con pequeñas excepciones. Al fin y al cabo, la repetición de temas, tramas y situaciones ahogaba a todo el género en la editorial. Es por eso que, siendo uno de mis mayores temores respecto al artículo el hecho de que, en realidad, a nadie le interesan estos personajes, opté por realizar de fondo una radiografía (burda) de la época, tanto del contexto histórico ficcional como del de publicación, que en el fondo condicionaba la pervivencia de estos caracteres.

      No es casualidad que entre mis recomendaciones finales no haya un solo cómic puramente clásico, sino que haya optado por reflexiones en clave cómica, crepuscular o de homenaje que puedan resultar más atractivas al lector contemporáneo.

      Sea como fuere, muchísimas gracias tanto por tu aportación como por haberte zambullido en el artículo a pesar de tu poco interés por los personajes. En serio, se agradece. ¡Abrazaco!

  5. molonlabe1973 dice:

    ¡Muy buen articulo Reve! Yo a diferencia de esta gentuza me lo he leido. Y la verdad es interesante, a pesar de que todo el mundo sabe que el unico vaquero que mola en el comic de supes es Jonah Hex y estos vaqueros marvelitas le durarian una meada y una mascada de tabaco al bueno de Jonah.

    • No seré yo quien te lo niegue. Que he leído poco-nada porque está un poco editado con el culo en este país -y ECC no tiene intención de editar ni siquiera la etapa New 52…-, pero lo poco que sé me atrae mucho más que cualquiera de los vaqueros genéricos marvelitas.

      Aunque Hex juega con ventaja por haber nacido en los 70, que de los arriba mentados, el único con el que comparte “edad” es con Lobo Rojo, que es de hecho el que más mola de todos estos personajes, para mi gusto. En los 50 no podías escribir un Hex, y post-CCA menos aún. Afortunadamente todo eso ya pasó y los sucios hippies tomaron el control de las editoriales… =P

      Eternas y sinceras gracias, señor Molón. ¡Otro abrazaco, que los tengo de oferta!

  6. lemmytico dice:

    Un trabajo arqueológico fenomenal Reve, enhorabuena. Como curiosidad, un Dos Pistolas Kid anciano aparece también en “El Proyecto Marvels” de Brubaker y Epting.

  7. Pin dice:

    ¡Ya! Enhorabuena otra vez, Kid Revs. El curro que hay detrás de estos artículos… Una lástima que pueda ser el último ‘camino a’, era lo único que me tenía hypeado de las Secret Whores.

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